Compraré ajos y me haré un collar Me he enterado de que existen los vampiros, no los de los de dientes largos y capa, si no unos que succionan y se van apoderando de la paz interior y de las almas ajenas.
- Te querré para siempre y voy a hacerte la persona más feliz sobre la faz de la Tierra. Le dijo un adolescente de 17 años a su compañera de clase mientras su profesor los miraba y reía con una mezcla de sorna y ternura, pensando haber andado ya ese mismo camino. Hoy, 16 años después, ellos se siguen amando y el profesor está jubilado.
Todos esperaban tu derrota, todos te decía que era venenoso... No entendían nada cuando te vieron regresar sonriendo, con las heridas abiertas y todavía frescas, dispuesta a pasar el resto de tu vida contenta por haber probado aquel veneno.
Elegía su camino y lo seguía, sin mirar atrás y con el paso firme. Sin lamentarse si cometía errores y sin autopalmearse la espalda en los aciertos; simplemente caminaba con decisión hacia lo que ella creía real. ... y estareis de acuerdo conmigo en que hay que ser muy valiente.
Quizás ganaré nuevos amigos y seguro perderé alguno de los viejos, pero seré yo misma. Nadie se va a quedar indiferente porque de las cosas que pienso no digo ni la mitad (de la mitad); aunque todo lo que digo lo he pensado, por lo menos, un par de veces.
Nunca me permitía dejar escapar una historia imposible, prefería romperme intentando que fuera posible, destrozarme, que se me partiese el alma si hacía falta antes de guardar los pedacitos de algo inacabado.
Prefería llorar sabiendo, siendo completamente consciente, que lo había intentado todo.
Últimamente los colores de tu paleta están más apagados, y los negros y grises le han ganado la batalla a los verdes... ... pero esto pasará y volverán los colores con los que siempre has pintado tu vida, sin que te dés ni cuenta llegarán juntos el azul, el rojo y el amarillo... y con ellos, todos los demás.
Soñé que decidías, después de pensarlo con detenimiento, que esto había llegado a un punto poco conveniente.
Y la pesadilla continuaba cuando yo me resignaba y borraba todas las huellas de tu paso por mi vida. Salía a la calle, iba al trabajo y saludaba a los conocidos con los que cruzaba. Me desperté con una tristeza profunda; por tu decisión y por mi absoluta resignación.
He abierto la caja donde voy guardando recuerdos. He repasado mis fotos pensando que pertenecían a otra vida que no era la mía. Me encontré con entradas de cine y de conciertos, con algunos posavasos, tickets y etiquetas... ... con las personas que se fueron, con las que perdí... ... y conmigo misma, que prometía tanto...
Lo quiero desde mis entrañas;lo necesito igual que a mi hígado, a mi cerebro, a mis ojos... ... sin él se me rompen los huesos, se me derriten los pulmones y no puedo respirar.
Desde que tengo uso de razón me considero una persona organizada y constante; así que si me enamoro es de quien no debo, si digo lo que debo es a quien no corresponde o en el momento inapropiado, si me doy golpes es sobre heridas no cicatrizadas y si pierdo amigos es para siempre.
No es como montar en bici o nadar que una vez lo aprendes no se olvida...Noooo!!Lo de olvidar no funciona así, cada olvido es nuevo; hay que olvidar de cada vez. Y la técnica que te valió la última vez que tuviste que hacerlo ahora ya no vale.
Si alguien la encuentra, por favor, que no me la devuelva; no es que sea una mala fe... ...es, simplemente, que me encuentro mucho mejor desde que no me creo nada.
Sé que usas mis frases, y que lo haces como si fueran tuyas... Sé que reproduces mis videos, y que lo haces como si tú los hubieras descubierto... ... y sé que lo haces sin apenas conocerme, sin preocuparte por lo que yo he podido sentir para escribir o para buscar lo que tú has encontrado, sin molestarte por si me duele o no... Y lo peor es que no sé porqué esto me sorprende...
La historia se repite, pero yo, esta vez, no voy a caer.
Escúchame bien, todo el mundo comete errores, pero si pecas tienes que hacer penitencia... Penitencia ¿lo entiendes? Una gran penitencia para pecados grandes y pequeña para pecados pequeños.
Si piensas confiadamente de alguien que te rodea: " Ah! lo conozco muy bien. No hay problema" Tal vez salgas trasquilado. Detrás de lo que creemos conocer de sobra se esconde una cantidad equivalente de desconocimiento.
Para sobrevivir en este mundo mantenemos cerca de nosotros aquellas personas de las que dependemos, a las que confíamos nuestros miedos y temores, nuestras ilusiones y esperanzas. Pero, ¿Qué ocurre cuando perdemos esa confianza?¿Dónde podemos huir cuando las cosas en que creemos se desvanecen delante de nuestros ojos?
En este mundo existen las razones de unos y las de otros; lo que significa que todos tienen (su) razón. Está la verdad, que generalmente es una sola vista desde diferentes puntos de vista. Y está la certeza, que es única y que en ocasiones vale más que la verdad. Puedo decir que tengo la certeza de que me equivoqué contigo, de que tú te equivocaste conmigo, de que fue una pena y de que, a día de hoy, no hay vuelta atrás.