Imagínate echarme en cara que no tengo (o no he querido tener) un rato para tus cosas IMPORTANTES mientras yo estoy sosteniéndome a duras penas sin pedir ni exigir nada a nadie.
Imagínate también que me dices que sientes que no tengo espacio para ti cuando yo me tengo que repetir cada mañana que todavía soy capaz de un esfuerzo más.
Y desaparecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario