lunes, 26 de enero de 2026

Ya no vivo ahí

He leído en redes la frase (erróneamente atribuida a El principito) que dice: “Jamás encontrarás dos veces a la misma persona, ni siquiera en la misma persona”.  

Es una frase evidente, no cuestionable, pero en mi caso hay personas que no solo no encontrarán en mí a la misma persona (ni parecida) que dejaron, es que no me encontrarán en absoluto.

Porque una parte de crecer consiste en cerrar puertas que ya no llevan a ninguna casa. En dejar de sostener versiones de una misma que existían solo para que otros estuvieran cómodos. En aceptar que hay vínculos que se disuelven no por falta de afecto, sino por falta de reciprocidad, de cuidado o de verdad.

No es un acto de rencor. Es un acto de higiene emocional. Una forma de decir: ya no vivo ahí.

Quien me conoció desde la conveniencia o desde la falta de mirada, no podrá reconocerme ahora. Y no tiene por qué hacerlo. La vida sigue, y yo también. Me he movido, he cambiado de piel, he aprendido a habitarme de otra manera.

Hay personas que ya no encontrarán en mí lo que un día creyeron conocer.  Y está bien.  

No todas las presencias merecen permanencia, ni todas las ausencias son pérdidas.

A veces desaparecer de ciertos mapas es la única forma de volver a aparecer en el propio.


No hay comentarios: