
Una mañana, nos regalaron un conejo de Indias.
Llegó a casa enjaulado.
Al mediodía, le abrí la puerta de la jaula. Volví a casa al anochecer y lo encontré tal como lo había dejado: jaula adentro, pegado a los barrotes, temblando del susto de la libertad.
Galeano
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Muchos tienen miedo frente a la libertad que supone decidir por ellos mismos y se limitan a seguir la corriente o a que otros decidan por ellos... todo excepto equivocarse por si mismos; así siempre podrán echarle la culpa a los demás de sus pasos erróneos.