sábado, 7 de marzo de 2026

Sin lugar

Cuando una relación se acaba, no desaparece solo una persona;
Se derrumba la vida que habías construido con ella.
Se terminan las conversaciones de cada día, los mensajes sin motivo, las fotos que solo tenían sentido entre vosotros.


Todo lo que había deja de existir.
Sin aviso.


Se pierde la familiaridad. A quien conocía tus gustos, tus sueños, tus manías y tus miedos.
La forma en la que te callas cuando algo te duele.
Se pierde a quien sabía cómo eras sin que tuvieras que explicarte.


Y lo más difícil no es que se vaya.
Es que todo eso, de pronto, se queda sin lugar.
Las conversaciones, los planes, las costumbres…
ya no tienen dónde ir.


Y tú te quedas ahí, con todo lo que era de dos,
sin poder devolverlo a ningún sitio.


Porque hay cosas que no se recolocan.


Se quedan dentro.


Y ya no encajan en ninguna vida.

viernes, 6 de marzo de 2026

Victimismo de oferta

Puedes quedarte con tu versión de la historia. Es tuya, te la mereces. Puedes usarla para hacerte la víctima, para contársela a quien quiera escucharte, para construir alrededor de ella todo lo que necesites. 

Puedes manosear mi nombre. Puedes contarlo como quieras, recortarlo, añadirle cosas, dejarlo irreconocible. 

Me da igual. Ya no me duele lo que venga de ti. 

Y eso, que ya no me duela, es lo más parecido a la libertad que he sentido en mucho tiempo.

De ti solo queda lo escrito

Pensar que de ti solo queda lo que escribo.
Lo que fui capaz de poner en palabras mientras intentaba entenderte.
Solo queda eso.
Lo que dejo por escrito, ahora que ya no estás para desmentir nada.

Y escribo sin pedir permiso.
Sin pensar en si te incomoda.
Sin medir.
Sin preguntarme si te reconocerías.
Sin suavizar.

Al final, lo único que queda es lo que decido conservar.
Lo que yo decido dejar por escrito.
Y no es mucho.

Hay algo liberador en eso.

jueves, 5 de marzo de 2026

Dónde estoy y adónde quiero llegar. Módulo 1. Sesión 3

Recuerdo que estabas haciendo un curso en el que diseñabas tu vida ideal con una coach transemocional de instagram.

Recuerdo que te apoyé y que creía en lo que estabas construyendo, sin saber que yo no formaba parte de ello.

Lo que no imaginaba entonces es que en esa vida ideal yo ya no tenía sitio.

Que mientras tú aprendías a elegirte, ibas borrándome.

Y que todo aquello que llamabas crecimiento no era más que una forma elegante de dejarme fuera.

Espero que lo construido valga lo perdido.


miércoles, 4 de marzo de 2026

En mis 13

No quiero volver a verte ni hablar contigo, y admito que hay días en los que desearía que pudieras sentir, aunque fuera un segundo, el peso de todo lo que me rompiste.  

No para vengarme, sino para que entendieras por qué tuve que irme. Por qué ya no podía quedarme dando lo que no recibía.  

Y después de todo este tiempo, sigo eligiendo sanar.  

Sigo eligiendo soltar.  

Sigo eligiendo no volver al lugar donde me perdí.


martes, 3 de marzo de 2026

Vínculo tóxico

Cuando te pregunten por mí, diles que te di la mano hasta el final,que te sostuve hasta que apenas podía dar un paso.

Diles que respondí a cada mensaje, que fui pilar, apoyo, sostén, hasta que no tuve fuerzas.

Que te escuché hasta que no podía oír.
Que busqué soluciones hasta que tuve que solucionarme.
Que me desgasté en cada intento.
Que dejé pedazos de mí en cada etapa de nuestro camino.

Y cuando no podía andar más, cuando no tenía fuerzas ni podía oír, cuando mis pedazos eran más que mi todo.

Entonces.

Desapareciste.

Y lo que quedó de mí se quedó sin ti.

lunes, 2 de marzo de 2026

Primero yo

Pensé que estaba enfadada porque ellos no hacían lo que yo hacía, o lo que habría hecho por ellos.

Pero en realidad estaba enfadada conmigo.

Por ser con ellos como nunca fui conmigo.

No me enfadé porque se fueran.
Me enfadé porque no tuve la valentía de irme cuando ya sabía que no estaban.
Cuando tenía motivos de sobra.

No me enfadé porque no me eligieran.
Me enfadé porque yo nunca me elegí primero,
porque siempre buscaba validación en alguien más.

No me enfadé porque no me quisieran como yo quise.
Me enfadé porque nunca supe quererme lo suficiente como para no necesitar que alguien más me hiciera sentir querida.


Pero ya no se repetirá.
Ahora me elijo, aunque tiemble el mundo.

domingo, 1 de marzo de 2026

He sobrevivido

Sigo teniendo el mismo teléfono, la misma casa, las mismas calles que me vieron caer y levantarme.

Mi gente sigue siendo la de siempre, la que no se fue cuando todo se volvió difícil.

No me escondí.
No desaparecí.
No dejé de estar ni de mirar.

Seguí entrando en las redes, seguí nombrando el mundo, seguí habitándolo.

No bajé la cabeza ni la enterré para no ver el destrozo.
Me quedé frente a él.
Lo miré de frente.
Y aprendí a reconstruir con las manos temblando.

He sido valiente.
He construido donde antes hubo ruinas.
He sobrevivido cuando sobrevivir era lo único posible.

Y tú ya no lo verás.

sábado, 28 de febrero de 2026

Autoengaño

Ahora que el autoconocimiento es tendencia y el autocuidado un estandarte, hay quienes han aprendido a mirarse tanto al espejo que se han vuelto invisibles para los demás.

Pusieron límites como escudos, pero los usaron como excusa para no sostener nada.
Han borrado del vocabulario la lealtad, la empatía, el estar.
Aprendieron a protegerse a sí mismos, y a destruir lo que estaba frente a ellos.
Confundieron cuidarse con abandonar,  introspección con indiferencia, autonomía con egoísmo.

Y lo llaman evolución.

viernes, 27 de febrero de 2026

La coartada

Las personas más peligrosas no son las que saben que hacen daño.
Son las que están convencidas de que no.

Las que se ven a sí mismas como buenas, justas y razonables.
Las que creen que hicieron suficiente, que hicieron todo lo posible.
Las que nunca se preguntan qué parte les toca.

Desde ahí hieren sin hacerse cargo.
No porque sean crueles, sino porque son intocables para sí mismas.

Y cuando alguien no se cuestiona, siempre encuentra a quién culpar.

miércoles, 25 de febrero de 2026

No estuviste

Y un día me di cuenta de que, incluso cuando no quería hablar con nadie, seguía respondiendo a tus mensajes; que cuando apenas tenía fuerzas, aún buscaba las soluciones que necesitabas.

Y, aun así, tú nunca me sostuviste.

Me dejaste sola incluso cuando estabas.

Ni una vez.

Ni siquiera con una pregunta.

lunes, 23 de febrero de 2026

Después del fuego

Todo ardió.

El suelo se quemó hasta la más absoluta negrura, hasta que no quedó nada vivo, profunda e irremediablemente.

Supiste que el fuego consumía todo… y no ayudaste a apagarlo: añadiste combustible.

Nada queda que salvar.

El suelo necesita tiempo para recuperarse.

Los expertos dicen que no es apto para volver a plantar lo mismo y que, si acaso, cualquier brote que surja será distinto.

Yo esperaré.

Aunque sé que hay cenizas que volaron para no volver.

domingo, 22 de febrero de 2026

Asimetría

Ya no tengo nada más que ofrecerte.
Solo me quedan reproches.

No puedo seguir aquí sin comprometer mi paz.

Me di cuenta de que mi idea de lo que era nuestra amistad no se ajustaba a la realidad.
Te idealicé.
Te atribuí cualidades que no eran tuyas, sino mías.

Nunca estuvimos en el mismo lugar.


sábado, 21 de febrero de 2026

No te has salvado

La terapia no es un club de lectura ni un lugar al que ir para que te den la razón.
A veces, estar en el lugar equivocado es peor que no estar en ningún sitio.

Estás quemando tiempo, dinero y esperanza.

Y la evidencia es clara: si todo sigue igual, no estás aprendiendo nada.

A fuerza de mirarte solo a ti, has dejado fuera a personas que te querían, que te necesitaron, que formaban parte de tu vida.
No porque fueran prescindibles, sino porque no encajaban en tu relato.

Deja de pagar para sentirte validada.
Si no hay sacudida, no hay cambio.

viernes, 20 de febrero de 2026

Fin de ejercicio

Fue una inversión a fondo perdido todo el tiempo que te di:

Sin retorno, interés, beneficio ni saldo a favor.

Cuenta cerrada.

jueves, 19 de febrero de 2026

Poco se habla

Nadie habla de lo difícil que es cargar con sentimientos cruzados: querer mucho a alguien y, al mismo tiempo, sentir una decepción igual de grande por cómo decidió actuar.  

Seguir sintiendo cariño mientras algo se rompe en silencio.