jueves, 12 de febrero de 2026

Tormenta perfecta

Lleva lloviendo más de dos meses.
Borrasca tras borrasca, sin tregua.


Horas y horas de informativos repitiendo lo mismo: agua que destruye, calles que se inundan, gente que se rinde.


Llegará una con tu nombre.
Devastadora.
Despiadada.
Implacable.
Arrasadora.
Brutal.


No dejará nada en pie.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Tiempo programado

Dejo las entradas de este blog escritas con mucha antelación, tanta que, al verlas publicadas, me sorprendo de lo que escribí hace semanas.

Hoy tengo unas 30 programadas.

Cuando se publiquen todas, solo serás un fantasma.

Toda esta lluvia habrá borrado tus huellas: las de ida y las de vuelta.

Y ya no pensaré más en ti.

Cerrando

Hay que aprender a cerrar bien las puertas cuando salimos de un lugar.
Cuando nos echan.
Cuando no somos invitados a quedarnos, a permanecer, a resguardarnos.

Dejarlas entreabiertas casi nunca trae luz ni aire fresco.
No trae paz ni calma.
Se cuela de todo… menos oportunidades, menos sueños.

Nos enseñaron que abandonar es fracasar.
La verdad es otra: hay victorias enormes en renunciar a batallas que no valen nada.

martes, 10 de febrero de 2026

Ligereza

Se le hizo tan fácil dejar de hablarme,
de verme,
de quererme,
que ahora lo tengo claro:
nunca sintió ni la mitad de lo que decía.

A veces, la ligereza del adiós
revela la verdad del vínculo.

lunes, 9 de febrero de 2026

Sin traducirme

Odio que me pregunten por qué estoy tan callada.
Como si el silencio fuera un síntoma, una falta, una anomalía que hubiera que corregir.

A veces callo porque estoy pensando.
Otras porque estoy cansada.
Y otras porque no quiero abrir la puerta de algo que no todos saben sostener.

Callo porque no siempre tengo ganas de traducirme.
Porque hay días en los que hablar pesa más que guardar silencio.

Y porque, aunque cueste entenderlo,
estar callada también es una forma de estar.

domingo, 8 de febrero de 2026

La metáfora de Taylor Swift




Taylor Swift estrenó hace unos días su nuevo videoclip, y una de sus escenas me resultó inquietantemente familiar.

En el vídeo, la protagonista construye una relación con una piedra. La cuida, la acompaña, le hace espacio en su vida. La piedra no responde. No hay gesto, ni reciprocidad, ni cambio.

En medio de esa escena aparece un anuncio ficticio de un spray llamado “Opalite”, prometido como solución a cualquier problema emocional.

Cuando ella lo recibe, no lo aplica sobre la piedra. Lo aplica sobre sí misma.

Ahí está la clave. No intenta mover la piedra. Intenta cambiarse a ella.

Durante mucho tiempo pensé que así funcionaban algunas relaciones: si algo no iba bien, debía ser yo quien sintiera distinto, quien entendiera más, quien se adaptara mejor.

Hasta que entendí algo simple y brutal: no todas las ausencias son culpa tuya, y no todas las relaciones están hechas para ser salvadas.

Hay vínculos que no fallan porque tú no sepas querer, sino porque el otro nunca estuvo disponible para hacerlo.

Desde entonces, aprendí a reconocer a las piedras.

Y a no volver a darles mi lugar.

Elegir

Dejar de hablar donde no te escuchan.
Dejar de insistir donde no te dan nada.
Dejar de elegir a quien no te elige.
Dejar de dar explicaciones a quien no quiere entenderte.
Dejar de luchar por cambiar patrones ajenos que no dependen de ti ni van a ser distintos.

Nos vendieron que abandonar es fracasar.
Pero hay victorias enormes en renunciar a batallas que no tenían sentido.

sábado, 7 de febrero de 2026

Adverbio

La diferencia entre tu amor propio y el mío
es que el tuyo dice: “solo yo importo”,
y el mío dice: “yo también importo”.

viernes, 6 de febrero de 2026

Ya no soy esa

Ya no me conoces.
Uso otro perfume y ya no subrayo los mismos libros.
He cambiado de conversaciones, de lugares y de silencios.
Tengo otras prioridades.
Otra forma de mirar.
Otra manera de quedarme… y de irme.

La versión que recuerdas se quedó atrás.
No evolucionó: terminó.

Y la que soy ahora no cabe en tu memoria.
No fue pensada para gustarte,
ni para explicarse,
ni para volver.

jueves, 5 de febrero de 2026

Irme

No me pongas a prueba.
Hay sitios de los que ya no me duele irme.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Interés

Volverás, por supuesto, para pedir un favor.
Y solo entonces sabrás que te bloqueé.

martes, 3 de febrero de 2026

Autobiografía

Hay discursos que no sirven para cuidar, sino para absolverse.

“No sé qué hice.”
“No voy a inventar una culpa.”
“Me disculpo por si alguna vez…”
“Querer no es insistir.”
“Respeto tu decisión.”

Palabras que suenan maduras,
pero evitan lo esencial:
mirar la propia parte.

No es honestidad.
Es una coartada emocional.

lunes, 2 de febrero de 2026

No perdí.

No se fue de repente. Se fue poco a poco, sin hacer ruido, como se van las cosas que ya no quieren quedarse.

Yo seguía ahí. No siempre con ganas, no siempre con fuerzas, pero ahí.

Ella aparecía cuando le venía bien, cuando necesitaba apoyo, compañía, escucha.

Mientras yo era refugio, la amistad funcionaba.
Mientras yo sostenía, todo parecía normal.
Pero cuando empecé a necesitar algo más que su presencia intermitente, cuando dejé de estar siempre disponible, algo se rompió.

No fue despiste.
No fue falta de tiempo.
Fue una elección.

Tardé en verlo porque preferí pensar que era una fase, no una forma de estar.
Porque aceptar que una amistad era desigual dolía más que seguir justificándola.

Me adapté.
Bajé mis expectativas.
Aprendí a pedir menos para no perderla.

Y ahí está la parte más incómoda:
no la perdí.
Descubrí que nunca estuvo del todo.
No fue una ruptura.
Fue una revelación.

Conservar el color

Estoy cansada de ver como a personas que estaban llenas de color las han vuelto grises.
Estoy cansada de luchar en contra de que me vuelvan gris a mí también.

Por eso ya no peleo.
Me aparto.

Conservo el color.
Y sigo.

domingo, 1 de febrero de 2026

Aislamiento social

Hay personas que no saben qué hacer con tanto, y se conforman con menos.

sábado, 31 de enero de 2026

... que me ha dado tanto

Gracias a la vida por lo que me dio, porque era para mí. Y por lo que me quitó, porque no lo era.
Gracias por las veces que reí y por las que lloré sin entender aún por qué.
Gracias por lo que llegó a tiempo y por lo que solo supe ver cuando ya había pasado.
Gracias por las puertas que se abrieron sin empujar y por las que se cerraron, aunque doliera.
Gracias por quienes se quedaron y por quienes se fueron cuando el camino dejó de ser común.
Gracias por lo que entendí tarde y por lo que todavía no comprendo del todo.
Gracias por los inicios que me sostuvieron y por los finales que me obligaron a moverme.
Gracias por lo que me hizo fuerte sin romperme y por lo que me rompió para aprender a recomponerme.
Al final, casi todo fue aprendizaje.
Incluso lo que dolió.

viernes, 30 de enero de 2026

No volver


Hay un lugar donde tengo heridas que no me apetece reabrir. Visitarlo me pone triste, porque he estado muy triste allí.

No todos los lugares se superan. Algunos se respetan y se dejan atrás.

jueves, 29 de enero de 2026

Oro parece...

 Aprendí tarde: no era oro, se vestía de dorado.