lunes, 2 de marzo de 2026

Primero yo

Pensé que estaba enfadada porque ellos no hacían lo que yo hacía, o lo que habría hecho por ellos.

Pero en realidad estaba enfadada conmigo.

Por ser con ellos como nunca fui conmigo.

No me enfadé porque se fueran.
Me enfadé porque no tuve la valentía de irme cuando ya sabía que no estaban.
Cuando tenía motivos de sobra.

No me enfadé porque no me eligieran.
Me enfadé porque yo nunca me elegí primero,
porque siempre buscaba validación en alguien más.

No me enfadé porque no me quisieran como yo quise.
Me enfadé porque nunca supe quererme lo suficiente como para no necesitar que alguien más me hiciera sentir querida.


Pero ya no se repetirá.
Ahora me elijo, aunque tiemble el mundo.

domingo, 1 de marzo de 2026

He sobrevivido

Sigo teniendo el mismo teléfono, la misma casa, las mismas calles que me vieron caer y levantarme.

Mi gente sigue siendo la de siempre, la que no se fue cuando todo se volvió difícil.

No me escondí.
No desaparecí.
No dejé de estar ni de mirar.

Seguí entrando en las redes, seguí nombrando el mundo, seguí habitándolo.

No bajé la cabeza ni la enterré para no ver el destrozo.
Me quedé frente a él.
Lo miré de frente.
Y aprendí a reconstruir con las manos temblando.

He sido valiente.
He construido donde antes hubo ruinas.
He sobrevivido cuando sobrevivir era lo único posible.

Y tú ya no lo verás.

sábado, 28 de febrero de 2026

Autoengaño

Ahora que el autoconocimiento es tendencia y el autocuidado un estandarte, hay quienes han aprendido a mirarse tanto al espejo que se han vuelto invisibles para los demás.

Pusieron límites como escudos, pero los usaron como excusa para no sostener nada.
Han borrado del vocabulario la lealtad, la empatía, el estar.
Aprendieron a protegerse a sí mismos, y a destruir lo que estaba frente a ellos.
Confundieron cuidarse con abandonar,  introspección con indiferencia, autonomía con egoísmo.

Y lo llaman evolución.

viernes, 27 de febrero de 2026

La coartada

Las personas más peligrosas no son las que saben que hacen daño.
Son las que están convencidas de que no.

Las que se ven a sí mismas como buenas, justas y razonables.
Las que creen que hicieron suficiente, que hicieron todo lo posible.
Las que nunca se preguntan qué parte les toca.

Desde ahí hieren sin hacerse cargo.
No porque sean crueles, sino porque son intocables para sí mismas.

Y cuando alguien no se cuestiona, siempre encuentra a quién culpar.

miércoles, 25 de febrero de 2026

No estuviste

Y un día me di cuenta de que, incluso cuando no quería hablar con nadie, seguía respondiendo a tus mensajes; que cuando apenas tenía fuerzas, aún buscaba las soluciones que necesitabas.

Y, aun así, tú nunca me sostuviste.

Me dejaste sola incluso cuando estabas.

Ni una vez.

Ni siquiera con una pregunta.

lunes, 23 de febrero de 2026

Después del fuego

Todo ardió.

El suelo se quemó hasta la más absoluta negrura, hasta que no quedó nada vivo, profunda e irremediablemente.

Supiste que el fuego consumía todo… y no ayudaste a apagarlo: añadiste combustible.

Nada queda que salvar.

El suelo necesita tiempo para recuperarse.

Los expertos dicen que no es apto para volver a plantar lo mismo y que, si acaso, cualquier brote que surja será distinto.

Yo esperaré.

Aunque sé que hay cenizas que volaron para no volver.

domingo, 22 de febrero de 2026

Asimetría

Ya no tengo nada más que ofrecerte.
Solo me quedan reproches.

No puedo seguir aquí sin comprometer mi paz.

Me di cuenta de que mi idea de lo que era nuestra amistad no se ajustaba a la realidad.
Te idealicé.
Te atribuí cualidades que no eran tuyas, sino mías.

Nunca estuvimos en el mismo lugar.


sábado, 21 de febrero de 2026

No te has salvado

La terapia no es un club de lectura ni un lugar al que ir para que te den la razón.
A veces, estar en el lugar equivocado es peor que no estar en ningún sitio.

Estás quemando tiempo, dinero y esperanza.

Y la evidencia es clara: si todo sigue igual, no estás aprendiendo nada.

A fuerza de mirarte solo a ti, has dejado fuera a personas que te querían, que te necesitaron, que formaban parte de tu vida.
No porque fueran prescindibles, sino porque no encajaban en tu relato.

Deja de pagar para sentirte validada.
Si no hay sacudida, no hay cambio.

viernes, 20 de febrero de 2026

Fin de ejercicio

Fue una inversión a fondo perdido todo el tiempo que te di:

Sin retorno, interés, beneficio ni saldo a favor.

Cuenta cerrada.

jueves, 19 de febrero de 2026

Poco se habla

Nadie habla de lo difícil que es cargar con sentimientos cruzados: querer mucho a alguien y, al mismo tiempo, sentir una decepción igual de grande por cómo decidió actuar.  

Seguir sintiendo cariño mientras algo se rompe en silencio.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Los dejo acomodar la historia a su medida

Los dejo.

Los dejo mentir.
Los dejo hacerse las víctimas.
Los dejo reescribir la historia.

Que crean lo que necesiten.
Yo no tengo que defender mi verdad.

Los dejo ir.
Protejo mi paz.
Elijo mi crecimiento.
Me elijo.

martes, 17 de febrero de 2026

Última versión

Irme sin rencor no fue perdón.
Fue dejar de esperar.
Entendí que lo que diste no hablaba de mí, sino de tus límites.
No fue orgullo.
Fue claridad.
Dejé de cargar culpas que no eran mías y cerré sin rabia.
Sin rencor.
Porque sé que, aunque lo niegues, sigues acordándote de mí.
Y sabes que yo no merecía esa última versión tuya.

lunes, 16 de febrero de 2026

A cara descubierta

Aprovecha los carnavales para sacarte la máscara que llevas siempre.

En estos días hay quien se disfraza para poder decir lo que nunca se atreve a sostener.

Otros lleváis tanto tiempo actuando que ya no queda nadie detrás del personaje.

La máscara no es el problema.

El problema es que la necesitas.

Que te escondes detrás de ella.

Y ni siquiera te das cuenta.

domingo, 15 de febrero de 2026

Lo que rompiste

Eras más lista que yo; por eso tardé tanto en darme cuenta.

Eras casa, eras vida, eras familia, eras mi cable a tierra.
Eras.

Éramos historias.
Éramos verano.
Éramos risas, secretos y lugar seguro.
Éramos.

Nadie más era nosotras.

El tiempo se encogía cuando estábamos juntas
y se estiraba cuando no lo estábamos.
Se movía a otra velocidad.

Y al final todo se quedó en el pasado.

Te borraste del nosotras.
Te sacaste fuera.
Te llevaste a otra vida en la que yo ya no estoy.

Tardé en verlo.
Ahora solo queda ese vacío con tu silueta.

sábado, 14 de febrero de 2026

No soy argentina, pero ya lo he entendido:

Las personas con apego evitativo quieren lo bonito del vínculo, pero no el compromiso que implica.
Buscan tu presencia, tu ternura, tu escucha.
Pero les incomoda quedarse cuando el vínculo exige responsabilidad emocional.
Desean conexión sin exposición.
Afecto sin compromiso.
Intimidad sin profundidad.
Se acercan cuando sienten deseo o soledad.
Se alejan cuando la relación pide presencia, vulnerabilidad o límites.
No es confusión: es un patrón.
Y en ese patrón hay una verdad incómoda:
no importa cuánto hagas, ahí no se puede construir nada.
Lo más doloroso no es la otra persona.
Es darte cuenta de que te adaptaste a esa dinámica.
Que bajaste tus necesidades, justificaste ausencias, esperaste migajas.
Que aceptaste ser opción, refugio, comodín.
Nadie se vuelve consistente porque le ames más.
El evitativo no cambia con tu entrega, sino con trabajo interno.
Por eso, cuando pones un límite firme, se va.
No porque no le importes, sino porque ya no puede regularse a tu costa.
Cerrar no es perder.
Cerrar es dejar de negociar tu dignidad.
Es elegirte.
Es dejar de ser el lugar al que alguien vuelve cuando no sabe estar consigo mismo.