He estado de visitando rincones de mi memoria por los que hacía mucho que no me dejaba caer y todo estaba cambiado, todo estaba envejecido.
Los lugares que visité eran más pequeños a como los recordaba de entonces,
la gente tenía sus rostros y las ropas en tonos sepia…
los viejos amores imposibles ahora eran impensables…
aquellos viejos enfados hoy los vi ridículos…
las aventuras más increíbles no pasaban de travesuras…
y el mar de entonces era más azul…
pero los viejos amigos… esos no habían cambiado nada.