martes, 17 de febrero de 2026

Última versión

Irme sin rencor no fue perdón.
Fue dejar de esperar.
Entendí que lo que diste no hablaba de mí, sino de tus límites.
No fue orgullo.
Fue claridad.
Dejé de cargar culpas que no eran mías y cerré sin rabia.
Sin rencor.
Porque sé que, aunque lo niegues, sigues acordándote de mí.
Y sabes que yo no merecía esa última versión tuya.

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