martes, 3 de febrero de 2026

Autobiografía

Hay discursos que no sirven para cuidar, sino para absolverse.

“No sé qué hice.”
“No voy a inventar una culpa.”
“Me disculpo por si alguna vez…”
“Querer no es insistir.”
“Respeto tu decisión.”

Palabras que suenan maduras,
pero evitan lo esencial:
mirar la propia parte.

No es honestidad.
Es una coartada emocional.

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