Dejar de hablar donde no te escuchan.
Dejar de insistir donde no te dan nada.
Dejar de elegir a quien no te elige.
Dejar de dar explicaciones a quien no quiere entenderte.
Dejar de luchar por cambiar patrones ajenos que no dependen de ti ni van a ser distintos.
Nos vendieron que abandonar es fracasar.
Pero hay victorias enormes en renunciar a batallas que no tenían sentido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario