miércoles, 15 de julio de 2026

El mismo cuchillo



Sabías dónde dolía. Las heridas que no cierran del todo, las que siguen ahí aunque pase el tiempo, aunque finjas que ya no. Lo sabías.

No sé si fue consciente o si simplemente no te importé lo suficiente como para pensarlo. Pero el resultado es el mismo: hiciste exactamente lo que más daño podía hacerme.
De la misma forma, con el mismo silencio, con la misma ausencia que ya me rompió una vez.
Sin remordimientos, sin mirar atrás.

Sabías perfectamente cómo hacerme daño.
Y lo hiciste.
Te felicito:
Fuiste capaz de olvidar todo lo que hubo, de ignorar años enteros, y dar exactamente donde más iba a doler. Con una precisión que solo tiene quien te conoce de verdad.

Algunas personas no te clavan un cuchillo.
Te clavan el mismo que ya tienes.


(Gracias por todo y descansa en paz, ERP)

No hay comentarios: