lunes, 13 de abril de 2026

A pulso

Ahora estoy tranquila. Y sé que a algunos les descoloca. Esperaban otra cosa, supongo. El drama, las lágrimas, la versión rota. Y en cambio me ven así, entera, y no saben qué hacer con eso.

Lo que no saben es lo que ya pasó. Todo aquello que creí que no iba a poder soportar, ya ocurrió. Lo viví. Lo atravesé. Hubo noches en que pensé que no, que esta vez sí me rompía del todo. Pero no.

Y en lugar de destruirme, cada una de esas cosas me fue diciendo quién soy. Qué aguanto. Qué no estoy dispuesta a aguantar más. Dónde están mis límites y por qué los pongo donde los pongo.

La tranquilidad que ves no es indiferencia. No es que no me importe. Es que ya pagué ese precio. Ya lo sufrí. Ya lo lloré.

Ahora estoy tranquila porque me gané esta paz. A pulso.

No hay comentarios: