viernes, 12 de junio de 2026

Empezó con una mota

La perla no nace de algo bueno. Nace de una intrusión, de una mota de polvo o de arena que se cuela en la concha sin permiso y sin aviso. Una pequeña agresión que el molusco no puede expulsar.

Entonces hace lo único que sabe hacer: cubrirla. Capa a capa, despacio, con nácar. No para olvidarla. Para sobrevivir a ella.

Y así, alrededor de algo que no debería estar ahí, crece una de las cosas más valiosas que existe.

Y no solo hablo de ostras.

No hay comentarios: