Siempre he empezado los puzles por el borde. Primero el marco, la estructura, los límites. Una vez definido el contorno, ya se puede rellenar lo de dentro. Es metódico, es seguro. O eso creía.
Mi hija pequeña cogió uno el otro día y empezó por el centro. Por la imagen principal, por lo que le llamaba la atención, sin preocuparse de dónde terminaba todo. La observé sin decir nada. Funcionaba.
Hay gente que necesita el marco antes de saber qué poner dentro. Y hay gente que sabe perfectamente qué quiere en el centro y construye alrededor de eso. Ninguna forma es la incorrecta. Solo son formas distintas de llegar al mismo sitio.
Lo que me pregunto es cuántas veces he confundido mi método con el único método. Cuántas veces he empezado por el borde cuando lo que de verdad importaba estaba en el medio.
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